Encuentro vía twitter un recorte de Luis.Tic616 que tanto a él como a mi nos ha tocado la fibra sensible:
estamos en una edad-encrucijada en la que quien más quien menos se replantea todo. será saber que hay un montón de cosas que ya nunca conseguirás, será saber que se juega la segunda parte del partido y que el reloj empieza a pesar en tu contra.
El articulo original es de Lateral Zurdo y la verdad es que recomiendo que no se lo pierdan, en 11 comentarios resume un mes de junio que no me había percatado lo denso y a la vez pesado que ha sido.
Pues eso, que no aprendo. Y mira que lo sé y os lo cuento. Pues en un esfuerzo he terminado uno de aquellos. Por quitarlo de la book-list, vamos. No empezó mal, para un inexperto total en bolsa había muchos conceptos que demostraban que el autor debe saber de esto. Pero de fórmulas mágicas nada. Todo el libro acaba siendo un ‘si pero no‘, un “si hubiera aplicado la fórmula mágica los últimos 20 años ahora tendría €€€€€, y es razonable que siga pasando los próximos 20, pero no puedo prometerle esas rentabilidades”.
Así todo el rato. Un largo esfuerzo de convencernos de que la inversión correcta es la “firme” que pone el dinero para largo, ya que es importante no necesitarlo cuando el mercado no nos quiere dar lo suficiente. ¿Pero qué pasa si es dentro de 4 cuando lo necesito y entonces es cuando no vale nada…? Pues a fastidiarse….
Sólo al final acaban saliendo algunas fórmulas, y verbales. Para colmo junto con las de otras “listas” de acciones que “otros” publican y comparar que la Formula Mágica ha dado mayor rentabilidad (habría).
No me gusta hablar mal sin necesidad por lo que lo dejo aquí, algunos consejos no son malos y las fórmulas en realidad son interesantes para valorar empresas, además no ha sido un gran disgusto, al poco de empezar ya sabía cómo iba a evolucionar el asunto, no soy el único.
Me está encantando la serie de artículos de Desencadenado que nos cuenta paso a paso el proceso de emprender un negocio para salir del paro. Quiero pararme en la dedicada al producto, ya que este aspecto es en general un problema. Hablábamos también del alcance adecuado en casa de Rafa estos días. En ambos casos la recomendación es ser pragmáticos y velar por el éxito antes que por la perfección. Este es un consejo muy acertado en cualquier ámbito, pero en especial en el software o TIC en general puesto que por su dimensión intangible por un lado y vehicular del negocio en el otro, siempre se podrá ampliar un poco más el alcance para satisfacer este o aquel departamento.
Saber valorar el punto de inflexión en el que el aumento del alcance del proyecto deja de ser rentable es vital. Pero no es fácil. ¿Cómo mides esa rentabilidad? Está claro que una definición rápida nos dirá que cuando el coste de realizar esa extensión supera el ahorro que supondrá su disponibilidad. El medir el primer coste no es muy difícil del lado del proveedor (bueno tenía que decirlo por obligación pero a mi si me resulta complicado) pero también están los costes del cliente en dedicación al proyecto que ya no son tan sencillos. Pero desde luego la medición del coste reducido con el nuevo sistema es muy complicado.
Es cierto que es común ver aproximaciones muy elaboradas a este respecto en muchas presentaciones de consultoras. Me imagino que basados en estadísticas, estudios (Gardner,etc.?) o en el ppt este que tenía por aquí (perdón colegas consultores). Pero venga de donde venga ¿Quién de vosotros a contrastado el resultado después de todo?
La realidad es que la definición de alcance debe incorporar además otros factores como son la oportunidad de terminar en plazos inferiores. El menos confesable hecho de que un alcance excesivo va asociado con un alto índice de fracaso, esto lo camuflamos con los “la experiencia aconseja…..”, o los “debemos huir de la parálisis por análisis y empezar a trabajar….”
Pero aún con todo esto, si no das con un cliente curtido en despliegues informáticos no te va a ser fácil lograr que limite el vicio de pedir y pedir más al proyecto con esos viejos conocidos: “es que si no lo hacemos ahora ya no se hará….” y los “Si no cubrimos eso para que vamos a cambiar…”.
Difícil.
Pero Borja nos hablaba de una nueva iniciativa empresarial en la que no es tanto el cliente como nosotros mismo los que no sabemos contener el alcance del producto, los que siempre pensamos que le falta un poco más para ser perfecto, y que si ya hemos esperado todo este tiempo no va a ser de una semana más…. Pues si, nosotros somos peores. Es fácil encontrarse los dos extremos. Aquellos que con dos cosas “pilladas con pinzas”, creen que ya se puede ir al cliente. Y los que siempre dirán que necesitan una semana más (y otra, y otra).
Ahí aparece el líder experimentado para poner criterio en la cabeza de los dos y con un poco de pragmatismo salir en el momento adecuado.
(Bien… Se buscar lider, de esos, para proyecto en Silverlight…… Uy, perdón.)
Alfonso-Yoriento ha dado en la llaga en su entrada Productividad para qué, y es que tiene toda la razón nos volvemos locos por ser más productivos, afinar nuestras habilidades, lograr más, correr más. Pero paramos en algún momento a reflexionar si este es el camino, si esto es lo que quiero. Alfonso nos dice:
¿necesito realmente esto en mi vida?”.
La verdad es que es una pregunta corta, y simple, pero ¡Qué dificil de responder! Solo el tratar de responder a ella nos lleva a enfrentarnos a muchos de los obstáculos que nos ponemos a nosotros mismos para no enfrentarnos a las decisiones difíciles y arriesgadas que la vida nos exige y que muchos logramos evitar toda la vida. Tan solo para acabar lamentándonos de no haber tomado todas esas decisiones.
La cuestión tiene más calado aún que las tres que nos propone Raúl, y que también son de aúpa, pero Alfonso nos lleva más allá del trabajo y nos hace reflexionar sobre la vida como un todo ya que el trabajo sólo es una parte, importante pero una parte. Nos vemos envueltos en una espiral, en un sistema preestablecido, y que pocos se atreven a cuestionar.
Estos días en una reunión de antiguos alumnos me he enfrentado a muchas otras realidades, muchas otras situaciones. Colegas con unos inicios y factores similares y que hemos acabado en lugares totalmente opuestos. Vidas extremas de estres frente a situaciones idílicas en Ibiza, simplificando las necesidades.
Y la cuestión es que a mi me gustaría eso de Ibiza…. entonces ¿Por qué estoy haciendo esto?……
Llevo unos días disfrutando del excelente articulo de Miquel sobre la organización orientada a proyectos, que nos presenta una relación excelente de cómo poder intentar realmente establecer una organización orientada a proyectos. No podéis perdéroslo.
A mi particularmente me a tocado el recordatorio de que los proyectos hay que llevarlos a ras de suelo:
Un proyecto se planifica y desarrolla a ras de suelo
Esta es una de las reglas que veo que con más frecuencia llevan al fracaso a un jefe de proyecto. Nos alejamos, nos subimos a nuestro ático y esperamos los informes de avance. Y cuando quedan dos días empezamos a bramar buscando culpables. ¡Qué fácil!
El jefe de proyecto debería arrancar de su agenda las hojas correspondientes a los días de desarrollo y quedarse encerrado con su equipo, viendo cómo avanzan las cosas por sí mismo, detectando los problemas, las ambigüedades, resolviendo las dudas y las preguntas, adelantandose a los problemas. Hay que estar ahí.
¡Ah! Se me olvidaba me ha encantado la metáfora del baseball:
…se asentará el noble arte del baseball: batear las pelotas tan lejos como sea posible y dar vueltas al tema para hacer puntos.
Los clientes de Harley-Davidson se tatúan su marca
¿cuantos de vuestros clientes se tatúan la vuestra?
Me hace soñar aunque pronto me recompongo y recuerdo que esto va de lograr que el cliente está tan satisfecho con nuestro trabajo que se convierta en nuestro mejor argumento de venta. Una presentación muy interesante no se la pierdan.
Para seguir con el tema de los derechos de autor, y sin entrar en el Eurodiputado del Partido Pirata, me ha gustado mucho la forma de reivindicar el Mashup que encuentro en la Pastilla Roja. La humanidad siempre a avanzado mezclando y remezclando lo conseguido. Toda limitación está frenando el progreso.
Y estoy con el de Covey, parece "denso", eso es bueno.
Al final me lo he comprado. Y cuanto me alegro. Me está gustando mucho. Hay mucho de diseño pero partiendo de la usabilidad y no de la estética como los libros de mi mujer
Networking!! Parecía que iba a ser más serio pero parece uno de autoayuda. Le voy a dar una oportunidad